Alfonsina,
te engañó la marea danzante
disfrazándose de eternidad
para arrancarte tus elegías.
Tu vestido brillaba
disimulando el nácar escondido
en el centro de tu seno.
Alfonsina,
el cielo se incendió sin remedio
como hojarasca seca
al presentir aquella víspera tu decisión.
La arena quiso advertirte de la traición
escaldándote los pies para que despertaras
pero tus manos estaban mojadas.
¿Quién te engañó sirena
y te dijo que el mar te estaba llamando?
¿Quién te abandonó poeta
que renunciaste a tus quimeras?
Tu pelo se estremeció nervioso
como la ceniza sacudida por la brisa de la madrugada
y sola cargaste tu pena final.
Tu sangre fue la tinta que escribió
tu último secreto de libertad
en el fondo del mar.
La espuma se coaguló en la orilla
desolada al presagiar
que te llevarías contigo la verdad.
Suspiraste Alfonsina
confesándole al verdugo que te zampaba
todo el desamor que te ahogaba
y cuando te fuiste
te bautizaste de mar
dejando tu herencia a la deriva.

1 comentario:
Éste me gustó mucho. ¿Conoces de la vida de Alfonsina?
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