31 jul 2008

Bigotes


















Negro

Enroscado como una madeja,
sobre la silla
abandonado
despilfarro mi tiempo, esperándote.
Tus pinturas sobre mis ojos
parecieran explicarme tu ausencia.

Maúllo por las ventanas
confundiéndolas con limosnas.
Lloro por las tejas
arañándome el vientre.

Las sábanas ya no me conceden
el resguardo de tu cuerpo
y me escurro por las paredes
que me aporrean bordadas de letras.
Tu cigarrillo ya no me quema los bigotes
ni el humo siquiera
me hace cosquillas en las orejas.

Vigilo la vereda a pesar de los perros,
me amparo en la insensatez
de mis siete ángeles que me protegen
mientras afilo mis uñas en la parra
para engancharme a tu ropa.

Quizás vuelvas con el invierno a buscarme,
o tal vez, mi madre
no vuelvas y deba aprender a resignarme.

(Comentarios de mi gato)

© 2001 Gabriela Mercado

30 jul 2008

Alfonsina


Alfonsina,

te engañó la marea danzante

disfrazándose de eternidad

para arrancarte tus elegías.

Tu vestido brillaba

disimulando el nácar escondido

en el centro de tu seno.

Alfonsina,

el cielo se incendió sin remedio

como hojarasca seca

al presentir aquella víspera tu decisión.

La arena quiso advertirte de la traición

escaldándote los pies para que despertaras

pero tus manos estaban mojadas.

¿Quién te engañó sirena

y te dijo que el mar te estaba llamando?

¿Quién te abandonó poeta

que renunciaste a tus quimeras?

Tu pelo se estremeció nervioso

como la ceniza sacudida por la brisa de la madrugada

y sola cargaste tu pena final.

Tu sangre fue la tinta que escribió

tu último secreto de libertad

en el fondo del mar.

La espuma se coaguló en la orilla

desolada al presagiar

que te llevarías contigo la verdad.

Suspiraste Alfonsina

confesándole al verdugo que te zampaba

todo el desamor que te ahogaba

y cuando te fuiste

te bautizaste de mar

dejando tu herencia a la deriva.


© 2003 Gabriela Mercado

21 jul 2008

Al final de tu cuadra...









Hace tanto


Hace años que tus manos no madrugan

para acariciarme,

ni tus labios enmudecen

para no oír mis calumnias.

Hace décadas que tu sonrisa

se quedó petrificada detrás de la ventana

y que tu olvido lucha cada día

para despegarse de tu memoria.

Hace días que lloras y borroneas las letras

que mi ausencia te dicta

y noches enteras que no duermes

desvelado en los sueños de un abrazo.

Hace una vida que te extraño

que recuerdo tus pasos en silencio

y sin embargo hace tanto que no te tengo

que me parece no haberte tenido nunca.

Hace treinta siete años

que das vueltas en la misma esquina

y hace veintiocho años

que sigo perdida al final de tu cuadra.


© 2002 Gabriela Mercado


19 jul 2008

Disfraces...


Máscaras

Al chocar sin querer en la mesa de entremeses, el de cara peluda se disculpa con el pintado:

–Disculpe mi atropello señor payaso –dijo el peludo.

–Pierda cuidado señor lanudo, menos mal que lleva usted los cuernos limados, si no el accidente hubiera podido ser fatal para mí –le respondió el otro y agregó–. Sin embargo lo que no le disculpo es la ignorancia de mi profesión.

–¡Oh! Pero que imperdonable equívoco el mío, señor... –contestó el primero hurgando en su cerebro la palabra adecuada para nombrarlo.

–Déjeme ayudarle –salió al rescate de su interlocutor–. Estoy pintado, mas no soy payaso, tengo un gorro con cascabeles, mas no soy bufón. ¿Se va aclarando mi amigo? –lo estimuló.

–Me lo puso usted difícil señor colorido, ¿es acaso usted del circo? –dijo sonriendo.

–Me parece que más del circo es usted con esa cabeza alargada, ojos vidriosos y orejas minúsculas, sin hablar de su ridículo traje negro y esa capa roja que hacen de usted un verdadero engendro Dalí-español –le contestó ofendido.

–Muy bien señor muñeco, demos por finalizada esta estúpida situación, yo soy un verdadero toro, ¿y usted qué puede decir? –le gruñó molesto.

–Pues lo felicito señor cabrón, yo soy simplemente un arlequín –le replicó alejándose tranquilo de la discusión.

© 2006 Gabriela Mercado

18 jul 2008

Palabras simplemente


Simplemente palabras…


Me dices que escribo cosas tristes… que estoy mal…

Pero, ¿qué te dice eso? ¿Mis poemas o tu voz?

¿Crees que mis palabras son tristes, o se vuelven tristes tus labios cuando las pronuncian?

¿Por qué lees triste mis palabras?, ellas no son ajenas a tu corazón.

Te afliges al decirme que mis letras son oscuras, oscuras son sin razón.

Mis palabras solo dicen lo que quieres escuchar,

hace tiempo que no tienen ninguna otra explicación.

Quisiera decirte que no estoy triste, pero las letras son tan rebeldes,

insisten en mentirte, insisten en contarte lo que ellas quieren.

Tendría que inventarme una nueva jerga,

una que solo entendieras a través de tu visión.

Podría improvisar primero con palabras agudas que delaten alegría

y dejar las graves para el vacío de un secreto;

las esdrújulas serían ideales para la distancia…

¿Pero cómo haría para decirte lo que siento?

¿Cómo sabrías que te recuerdo aunque no debo tener memoria?

¿Cómo sabrías que a veces no soy quien creo?

He decidido que no es justo que supongas todas esas cosas,

no es correcto que creas en esos espejismos que te dibujan mis signos.

Debes saber la verdad…

Desde hoy he decidido no escribirte más, desde hoy he decidido llorarte al viento

tal vez mis lágrimas sean más sinceras que mis letras y tu voz.

© 2008 Gabriela Mercado

17 jul 2008

Sin palabras...



Desnuda de voz

¿Cómo podría llamarte
si me has robado hasta la voz?
¿Cómo podría yo olvidar
si has destrozado mi corazón?
Si cuando abrí los ojos
junto a los cristales estalló
la trampa vil que la luna
le había hilvanado al sol.

La respuesta de tus labios,
azabache como el carbón,
me agitó el velo negro
que nublaba a mis manos
la cruel traición de tus dedos,
pues, enroscándose amos
y señores de un vil cuerpo,
poseyeron excitados,
sabiendo que no eran amos:
ni ella señora, ni tú patrón.

¿Por qué tu serpiente eligió
por nido el felón árbol
que no respetó la amistad
ni vio los sagrados ramos?
¿Por qué no vi su vestido
arremolinarse ganso
tras el brillo de la plata
que me desnudó el llanto?

Fue la última noche del mes
de un mes que se llamó marzo,
sopló una brisa de tizón
se llevó la flor y el cardo.
¿Cómo podría yo olvidar
si has destrozado mi corazón?
¿Cómo podría llamarte
si me has robado hasta la voz?

© 2006 Gabriela Mercado

15 jul 2008

Recordá (ndo) a Alfonsina


"Nuestro progreso material asombra a propios y extraños. Hemos construido urbes inmensas. Centenares de millones de cabezas de ganado pacen en la inmensurable planicie argentina, la más fecunda de la tierra; pero frecuentemente subordinamos los valores del espíritu a los valores utilitarios y no hemos conseguido con toda nuestra riqueza crear una atmósfera propicia donde pueda prosperar esa planta delicada que es un poeta"

Alfredo Palacios
21-11-38
Por la muerte de Alfonsina Storni

3 jul 2008

Búsqueda solitaria





a cuatro manos con José




He intentado llenar el vacío frente a mí,
quería aprender tu idioma de distancia.
Salí a buscarte cuando no encontraba palabras
siguiendo la estrella polar que me lleva al sur.

En soledad me acerco más a tu humana divinidad,
encontré tu silencio poblado de nostalgia.
En soledad aguardo por alquien como tú
para que me cuentes de tu búsqueda solitaria.

© 2008 J. M. y G. M. Paz

2 jul 2008

Sombra



Sombra

Te ocultas detrás del ojo escrutador
que te desvela observándote por las noches
lejos del amparo de tu velo acusador
sueñas desnuda en la oscuridad de tu vergüenza

Tu apócrifo vestido se pudre
en la neblina deforme que se arrastra
entre la gente, los charcos y el cemento
te crees intocable, indudablemente, mientes

© 2008 Gabriela Mercado